sábado, 30 de julio de 2011




Bien lo decía Carlos Marx “La Religión es el opio de los Pueblos”, una realidad que se ha venido demostrando en todos los tiempos. Esto se vuelve evidente cuando a pesar del paso del tiempo los pensamientos y las doctrinas no han cambiado.



La película “El crimen del Padre Amaro” evidencia un sin número de eventos que merecen un análisis para cada uno de ellos.  Todos ellos nos llevan a meditar sobre la necesidad  de cambios urgentes que dirija a valores verdaderos y a acciones fundamentadas.



Existen en la obra diferentes escenas que aportan considerables recursos a nuestro análisis, estas son:

  • La influencia de la  religión  en el Pueblo: Creencias que sobrepasan la razón, como cuando varios pobladores atacan al papá de Rubén, periodista y novio de Amelia,  en búsqueda de una justicia sin ningún fundamento y empatía.
  • El celibato: Cuando el padre Amaro menciona que a él lo obligaron a cumplir con el celibato, mientras que paralelo se da la relación del Padre Benito con la mamá de Amelia.  
  • El poder del narcotráfico: La influencia del narcotráfico en los pobladores, asesinando a quien les ocasionara problemas – Asesinato del amigo del padre Natalio.
  • La relación Iglesia – Narcotráfico: La iglesia recibe ayuda del Narco, con la justificante que da el Padre Benito de que es convertir dinero malo en bueno.
  • La doble moral: La actitud del Padre Amaro en querer no hacerse responsable de su crimen y seguir como si nada hubiese pasado, burlándose así de todo el Pueblo.
  • Corrupción política: La iglesia que utiliza a los gobiernos locales para ocultar sus fechorías.

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